¡Hola! Espero que estén muy bien. Hoy les sigo contando de mi charla con Aylin Guerra, una artista de nuestro Grand Rapids. Ella nos hablaba de varios temas, pero, sobre todo, de arte. “Puedes ser artista, en tu sótano, por ejemplo, pero el paso más decisivo es cuando decides mostrarlo al público, ¿no? Yo siento que es como quitarte toda la ropa, y salir a la calle para mostrarte tal como eres”. Vemos de esa manera, en ese paso, no sólo el talento si no también la valentía del mismo que decide exponerse voluntariamente a todo: a las críticas, al ser juzgado, pero también a la aceptación y admiración. “Por eso mismo, aunque el arte sea ‘malo’, debemos recordar que el artista tuvo las agallas de mostrarlo, ¿no? Y eso debe respetarse, antes que nada”. Nos detengamos a pensar lo difícil que es estar bajo el escrutinio público mostrar tus sentimientos es difícil. “Antes de decir esto no vale nada, hazte la pregunta ¿qué has hecho tú que puedas mostrar?”

Aylin nos cuenta también de su trabajo. Desde que salió de la escuela, todo lo que hizo tuvo que ver con la situación política, social, del estado del mundo. Por ello siempre está leyendo noticias, escuchando radio, pero, a partir de su embarazo y de haber dado a luz a Flora, su niña, ya no pudo hacerlo más, era muy deprimente. Era muy difícil tratar de criar a su hija con tanta negatividad en la cabeza. Tuvo que poner una línea para separar todo eso. “Entonces todo eso me llevó a trabajar con motivos del medio ambiente y sobre todo con el cambio climático. Este último asunto es lo más importante de nuestra generación.

Ella trabaja con impresiones. Le gusta trabajar con este medio, que sea blanco y negro, es más expresivo, pero la razón principal es que es muy social, también claro que el grabado es parte de la historia de México. El mismo se genera en talleres colectivos pues se necesita una prensa muy grande. “Lo más importante es que de un grabado se pueden hacer múltiples impresiones, y esto lo hace más accesible al público. Y así, no sólo las elites pueden comprarlo”. Sin dudas le complace que sea popular, y hasta democrático. “Lo que más me llega como artista es cuando un niño, de quizás 12 años, se acerca y me compra una obra de quizás 10 dólares. Esta es la parte que más me llena como artista”.

Todos somos artistas. Ser artista es parte del ser humano, somos artistas porque observamos, nos preguntamos, nos cuestionamos. Aylin reflexiona y nos dice que en esta sociedad nos hemos acostumbrado a ser entretenidos. Te sientas frente a la tele y ya. A veces la gente espera del arte lo mismo. La gente no se detiene a ver el significado de cada obra, todo lo que el artista quiso decir en su trabajo. A veces pareciera que la gente pasa por un show de arte como turista, sin relacionarse o comprometerse con la obra.

La charla terminó, pero me brindó muchas nuevas perspectivas para analizar cuando vea arte, sobre todo durante ArtPrize, que llega pronto, del 20 de septiembre al 8 de octubre, aquí en Grand Rapids.

Vea el columna original.

By Leandro Robles on